Al sur de Tenerife, España, una mujer británica de 26 años fue de emergencia a un hospital del sur de la ciudad por presentar fuertes dolores en su zona genital, por lo que rápidamente fue remitida a observación.
Durante la revisión a la mujer, los médicos se llevaron una gran sorpresa: el agudo dolor que tenía la mujer era una tortuga muerta en el interior de su genital.
Al principio se creía que era una tortuga marina, y en efecto era una tortuga boba que ha sido denominada una especie en protección porque es muy difícil de hallar, pero un examen posterior dictaminó que era una tortuga de agua dulce; el ejemplar que se encontró medía 18 centímetros.
Esta situación llamó poderosamente la atención del personal del centro médico por ser un caso extraño y porque la agraviada tenía una infección, por lo que enseguida la Policía de España supo del hecho.
Según las declaraciones de la mujer, ella tenía varios días en la isla y el jueves 13 de Septiembre quiso salir a una fiesta, pero no recuerda nada de lo que allí pudo haber pasado. La joven no ha querido presentar ningún tipo de denuncia ni dar detalles de si lo ocurrido fue una agresión hacia su persona.
Las autoridades de esa ciudad han decidido que este caso se tome con privacidad y no se comparta públicamente por ser una situación confusa.