El estudio trae implicaciones importantes para los pacientes de minorías étnicas, ya que tienen menos probabilidades de encontrar un riñón compatible con la mayoría de los riñones donados.
Ilustrativo: glóbulos rojos en una arteria. Foto: Creative Commons
Investigadores de la Universidad de Cambridge alteraron con éxito el tipo de sangre de tres riñones de donantes. Esto elevó potencialmente el suministro de riñones disponibles para trasplantes.
Según el estudio, el innovador descubrimiento tendría implicaciones claves para los pacientes renales y para los pacientes de minorías étnicas. Estos últimos poseen menos chances de compatibilidad para la gran mayoría de riñones donados.
Es probable que solo reciban donaciones de riñón de donantes con el mismo tipo de sangre que el suyo. Y hay más posibilidades que las personas dentro del mismo grupo étnico tengan el mismo tipo de sangre.
“Una de las mayores restricciones sobre a quién se puede trasplantar un riñón donado es el hecho de que debe ser compatible con el grupo sanguíneo”, dijo Mike Nicholson, profesor de cirugía de trasplante en Cambridge. “La razón de esto es que tienes antígenos y marcadores en tus células que pueden ser A o B. Tu cuerpo produce naturalmente anticuerpos contra los que no tienes”.
Con una máquina de perfusión normo térmica, los expertos inyectaron sangre infundida con una determinada enzima mediante un riñón muerto. La enzima eliminó eficazmente marcadores claves de los vasos sanguíneos que determinaban su tipo.
Cambiar el tipo de sangre al O universal permitirá más trasplantes en general porque O se puede usar para personas con cualquier grupo sanguíneo. “Al tomar riñones humanos tipo B y bombear la enzima a través del órgano usando nuestra máquina de perfusión normo térmica, vimos en cuestión de horas que habíamos convertido un riñón tipo B en uno tipo O”, dijo la estudiante Serena MacMillan. El tipo de sangre B es más común entre las comunidades minoritarias, según el estudio.
Fuente : Aurora Digital
Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
La compañía Karyopharm obtuvo la aprobación de la FDA para producir XPOVIO, el primer medicamento destinado a ayudar a las proteínas supresoras de tumores naturales a hacer su trabajo.
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Fuente: es.israel21c.org / Brian Blum
El cáncer es una enfermedad que se comporta como un duro rival. Descubre todo tipo de formas de esconderse de los sistemas de detección corporales y puede crecer sin control hasta que sea demasiado tarde para detenerlo.
Uno de los métodos más astutos del cáncer para evadir el sistema inmunológico es aumentar la frecuencia de un tipo de «tren» celular, una proteína llamada XPO1, que realiza viajes regulares de ida y vuelta dentro y fuera del núcleo de una célula. El trabajo de la proteína XPO1 es transportar otras proteínas a las “estaciones” correctas en la línea.
Un pasajero en el transbordador XPO1 es una proteína supresora de tumores. Su trabajo es realizar «auditorías» regulares de una célula para garantizar que el ADN no esté dañado. Si es así, la proteína le indica a la célula que ingrese a la «muerte celular programada», por lo que la célula esencialmente se suicida.
Por su propia naturaleza, las células cancerígenas dañan el ADN y se dividen sin control. Así se crean los tumores. En un sistema inmunitario sano, las proteínas supresoras de tumores detectarían los errores de ADN en el núcleo y detendrían la proliferación de las células malignas.
El cáncer supera a las proteínas supresoras de tumores al aumentar la actividad de XPO1. Los “trenes” más frecuentes sacan las proteínas supresoras del núcleo de la célula, donde deberían detener el cáncer, y las depositan lejos.
«Estas no pueden hacer su trabajo porque están geográficamente alejadas de donde se supone que deberían estar», explicó Sharon Shacham, directora general de Karyopharm Therapeutics, una empresa con sede mixta en Israel y Massachusetts que desarrolló un nuevo medicamento que inhibe la actividad XPO1 en las células.
Cuando no queda nada por probar, llega XPOVIO
Recientemente, Karyopharm recibió la aprobación de la Administración de Fármacos y Alimentos de EU (FDA) para producir XPOVIO, el primer medicamento que desacelera al “tren” XPO1 para que las proteínas supresoras de tumores naturales del cuerpo puedan hacer su trabajo.
XPOVIO, cuyo nombre genérico es Selinexor, fue aprobado para pacientes con mieloma múltiple que recayeron y cuyo cáncer fue resistentes a al menos cuatro terapias previas.
Debido a su pronóstico nefasto, el mieloma múltiple fue el punto de partida para XPOVIO, pero su llegada está lejos de suponer el final del juego. «La mayoría de las células cancerosas tienen XPO1 sobreexpresada. Lo próximo que planeamos es presentar a XPOVIO a su aprobación para el tratamiento del linfoma», contó Shacham.
Shacham afirmó que XPOVIO no se puede ser considerada, al menos todavía, como una cura para el mieloma múltiple. “Simplemente no ha existido el tiempo suficiente para definirlo pero los pacientes están viendo beneficios a largo plazo», explicó.
XPOVIO presenta diversos efectos secundarios: náuseas, vómitos, fatiga, recuento bajo de glóbulos blancos y anorexia, entre otros.
Por otra parte, el medicamento no es barato: un suministro de cuatro semanas cuesta 22.000 dólares, aunque los pacientes aprobados por su plan de seguro médico no necesitarán pagar el monto total.
Durante la última década, Karyopharm viene corriendo a un ritmo maratónico en la lucha cáncer. Más de 3.000 personas ya pasaron por los ensayos clínicos de 20 estudios patrocinados por la compañía.
Shacham recibió su doctorado en biofísica computacional de la Universidad de Tel Aviv en 2000 y fundó la firma de biotecnología Predix apenas se graduó. En 2003, Predix se fusionó con Epix Pharmaceuticals.
Posteriormente, en 2009, Shacham lanzó Karyopharm con sedes en Massachusetts e Israel. La compañía recaudó fondos de más de 20 millones de dólares en 2010, y comenzó a probar XPOVIO en 2012. Hoy, emplea a más de 300 personas y cotiza en la bolsa de valores NASDAQ.
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Cuando se trata de enfermedades como el cáncer en la sangre unos pocos días pueden ser vitales. De allí que el tiempo que demora el paciente en hacerse el examen de laboratorio y tener los resultados es crucial y, por eso, durante años se ha buscado realizar pruebas de diagnóstico basadas en unas gotas de sangre del paciente que muestren resultados inmediatamente.
Sight Diagnostics es una compañía israelí que ha estado trabajando de manera cuidadosa y metódica para lograr ese objetivo. Danny Levner, cofundador de Sight, señala que de pruebas para la detección de malaria pasaron a desarrollar una prueba ambulatoria de hemograma completo (CBC).
La nueva prueba combina inteligencia artificial con un hardware avanzado para la preparación de muestras y ofrece resultados inmediatos y de calidad (sensibilidad/ especificidad de más del 99%, límite de detección de 150 par/ µL).
Un kit de aluminio sellado contiene todo lo necesario para tomar la muestra. Sólo se necesitan dos gotas de sangre. La tecnología patentada es utilizada para formar una monocapa de células y esta muestra es analizada con un microscopio multicanal especializado. Las imágenes escaneadas se analizan mediante visión artificial y técnicas de IA.
La extraordinaria precisión de las imágenes permite a los algoritmos de Sight diferenciar cuidadosamente las células e identificar anomalías. La prueba analiza características como tamaño de la célula, forma y morfología intracelular. Los resultados se entregan en minutos, se muestran en pantalla y están disponibles para impresión y para enviar por correo.
La tecnología conocida como OLO ya está disponible comercialmente en Europa y pronto podría estar lista para la aprobación de la FDA.
Fuente: es.israel21c.org / Brian Blum
Casi dos de cada diez personas en todo el mundo están clasificadas como obesas, ya que tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30 o más. En los Estados Unidos, ese número aumenta dramáticamente a uno de cada tres adultos.
Entre las personas con un IMC superior a 40, la cirugía bariátrica se ha convertido en la solución estándar para la reducción de peso, ya sea mediante la implantación de una banda gástrica o provocando que los alimentos pasen por alto el estómago.
La cirugía, que puede provocar efectos secundarios significativos, generalmente no está cubierta por el seguro para personas con un IMC entre 30 y 40. Otras opciones, como los globos intragástricos, sólo son efectivas de forma temporal.
La empresa emergente de Israel Nitinotes desarrolla una tecnología que, a largo plazo, brindará a las personas con un IMC más bajo los mismos beneficios que la cirugía bariátrica al tiempo que evitará los peligros de una operación y reducirá los costos.
El dispositivo “Endozip” de Nitinotes funciona como un sistema de sutura automatizado que se aplica mediante endoscopia, a través de la boca, para conectar las paredes anterior y posterior del estómago.
“El bisturí entrará en desuso en una o dos décadas. Todos los procedimientos serán no invasivos», declaró el jefe ejecutivo de Nitinotes, Raz Bar-On, a ISRAEL21c.
Una vez que el cirujano tiene todo alineado y con el “Endozip” colocado en el estómago del paciente, sólo hay que presionar un botón para que el dispositivo realice la costura con una precisión pre calibrada.
«Esto hace que el procedimiento sea más reproducible», explicó Bar-On. Y añadió: «El éxito de la intervención depende de más del dispositivo que de las manos del médico, lo que resulta en una curva de aprendizaje más corta».
“Endozip” es un dispositivo desechable que viene con todas las suturas y clips necesarios para el procedimiento, por lo que su uso no requiere limpieza y esterilización.
Bar-On prevé que Endozip se utilice como un procedimiento ambulatorio con anestesia mínima en lugar de en una sala de operaciones con un período de recuperación hospitalaria como requieren las cirugías. Tras la intervención, el paciente debería recibir el alta el mismo día.
El dispositivo se ha probado en animales, en tejido humano (fuera del cuerpo) y en 13 pacientes bajo la dirección del doctor López Nava, director de endoscopia bariátrica en el Hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid.
Aunque tomará por lo menos tres años completar todos los requisitos clínicos para recibir las aprobaciones regulatorias en EU y la UE, la compañía ya recaudó cerca de seis millones de dólares en inversiones de las empresas Elron y Accelmed.
Anteriormente, Elron supo retener una cuarta parte de Given Imaging, la compañía de tecnología médica israelí que se vendió a Covidien en mil millones de dólares en 2014.
Fundada ese mismo año en la incubadora Peregrine Ventures en Ariel, Israel, Nitinotes sólo emplea a siete personas y recientemente se mudó a una oficina en la zona de Cesárea.
A propósito del origen del nombre, sus dueños explican que “Niti” es la abreviatura de nitinol (o níquel – titanio), un metal superelástico utilizado en dispositivos médicos, mientras que “notes” es un acrónimo de “cirugía endoscópica transluminal con orificio natural”.
Por el momento, explicó Bar-On, Nitinotes se enfoca en “la investigación, el desarrollo y la actividad clínica. Queremos crear un buen producto. Solo cuando estemos contentos con los resultados, comenzaremos a pensar en marketing y ventas».
En Israel se crearon muchos procedimientos para perder peso sin cirugías o suturas. Aquí te presentamos algunos de ellos:
Raziel Therapeutics desarrolla un medicamento inyectable que elimina las células grasas viejas y previene el desarrollo de las nuevas. Se ha realizado un primer ensayo con 24 pacientes.
Nutrino está creando una aplicación que da recomendaciones personalizadas de «Comida Impresa» sobre qué comer y cuánto hacer ejercicio.
NozNoz de Beck Medical es un pequeño accesorio de silicona que se inserta en la nariz para bloquear el sentido del olfato, lo que reduce el apetito.
Nobesity tiene un enfoque profiláctico similar a NozNoz pero para la boca: su dispositivo se coloca entre los dientes y retrasa el acto de masticar.
Epitomee creó una píldora que se infla en el abdomen para simular la sensación de un estómago lleno.
Bar-On advirtió que no hay ninguna tecnología que garantice por sí sola la pérdida constante de peso. Tampoco el “Endozip” de Nitinotes. Y que la cirugía bariátrica es “una panacea”. “No es una solución mágica. Necesitas cambiar tus hábitos para mantener el peso», manifestó el especialista.
Foto: REUTERS / Amir Cohen
Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han producido un corazón vivo que palpita utilizando tejido humano y una impresora 3D, en un avance que abre vías hacia los trasplantes del futuro, informó el centro de estudios.
"Es la primera vez que se hace un corazón con una impresora 3D con tejido humano de un paciente", explicó el director de la investigación, profesor Tal Dvir.
El corazón "está completo, vivo y palpita" y ha sido hecho con "células y biomateriales que vienen del propio paciente. Tomamos una pequeña biopsia de tejido graso del paciente, quitamos todas las células y las separamos del colágeno y otros biomateriales, las reprogramamos para que sean células madre y luego las diferenciamos para que sean células cardiacas y células de vasos sanguíneos", añade el investigador.
Después, se procesan los biomateriales "para convertirlos en bio-tinta, que permitirá imprimir con las células".
El producto resultante, un corazón de unos 3 centímetros, equivalente al tamaño del de una rata o un conejo, "todavía es muy básico", señala el profesor, para quién "el próximo paso es madurar este corazón de modo que pueda bombear".
Por el momento, "las células se pueden contraer, pero el corazón completo no bombea. Necesitamos desarrollarlo más" para lograr un órgano que pueda trasplantarse a un ser humano, considera Dvir.
"El próximo reto es madurar estas células y ayudarlas a que se comuniquen entre ellas, de forma que se contraigan juntas. Hay que enseñar a las células a comportarse adecuadamente. Y después tendremos otro reto, lograr desarrollar un corazón más grande, con más células. Tenemos que descubrir cómo crear suficientes células para producir un corazón humano", reflexionó.
Dvir tiene la esperanza de que "en diez o quince años tengamos impresoras 3D en hospitales, que provean de tejido para los pacientes. Quizás, corazones".
El estudio, que se publica hoy en la revista internacional Advanced Science, "pavimenta el camino hacia la medicina del futuro, en la que los pacientes no tendrán que esperar a un trasplante o tomar medicación para evitar su rechazo. Los órganos que se necesiten serán impresos, totalmente personalizados para cada paciente", asegura la universidad.
El profesor Dvir trabaja en el Laboratorio para Ingeniería del Tejido y Medicina Regenerativa, en la Facultad de Ciencias Vivas George S.Wise, de la Universidad de Tel Aviv, donde investiga, entre otros, estrategias de nanotecnología para la ingeniería de tejido cardiaco grueso y la fabricación de tejidos híbridos. EFE
Pacifico Comunicaciones
Victor Villasante
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