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“Sino vemos a Dios, es porque no hay limpieza en nuestro corazón”, palabras claras y contundentes para una concurrencia que necesitaba de una palabra diferente; y Raúl Justiniano, se las dio. El dijo, “Dios honra a la persona humilde”, sin duda que sin humillación no hay santidad y mientras más duro sea nuestro corazón, más ceguera y sordera espiritual tendremos.
La visita del pastor Justiniano cumplió con su objetivo al referirse a la parte espiritual del ser humano que debe ser fortalecida con la palabra divina y con el arrepentimiento genuino. “Muchos de nosotros estamos trabajando mal en nuestra vida al escondernos como Adán y Eva, por que al esconder nuestros pecados y debilidades no van a funcionar nuestros dones y talentos”, manifestó Raúl Justiniano luego de decir que el requisito para que haya avivamiento personal y santidad en nuestras vidas es el arrepentimiento genuino.
La celebración de los 17 años del Movimiento Nacional de Oración en el coliseo Dibos Continuó; pues luego de la bienvenida, el recogimiento, el silencio y la oración; se continuó orando más y no solo en castellano sino también en quechua; además se oró por la niñez y la juventud del Perú.
La celebración fue en grande, pues hubo música, testimonios, agradecimientos y sobre todo mucha oración; además de la prédica de Raúl Justiniano, estuvo también la pastora Soledad Ramos, cuya prèdica versò sobre el avivamiento y el Pentecostés. Todo eso Fue un momento de mucha gratitud espiritual, por lo tanto, nuestra invitación a seguir siendo parte de este movimiento para hacer que las cosas sigan sucediendo.
Sino vemos a Dios es porque no hay limpieza en nuestro corazón, yComo dijo Raúl Justiniano, “Ore, ore todos los días en humillación y arrepentimiento, y así obtendrá limpieza, santidad y pureza”. Hagamos tesoros en los cielos y tengamos siempre en cuenta que la oración es la clave para cambiar las cosas porque con oración todo tiene solución.
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