CALIDAD DE VIDA
Al comenzar un nuevo año, es pertinente establecer estrategias personales, que permita encontrar satisfacción, en lo que nos corresponde hacer, en función del tiempo en la edad personal que nos toca vivir, con repercusiones favorables en lo familiar.
Calidad de vida, debe ser entonces una actitud de perspectiva correcta, frente a las circunstancias y oportunidades, con la correspondiente convicción, a lo que nos proponemos alcanzar, dentro de un mundo materialista, que piensan que la felicidad consiste en la abundancia de bienes.
Las implicancias van más allá, ya que la felicidad no se compra sino se vive, bajo principios morales de aplicación y satisfacción, en el espíritu, alma y cuerpo, por tanto se tiene que tomar determinaciones, que incluye obligaciones propias, inherentes a nuestra responsabilidad.
En la actualidad, vivimos muy a prisa, olvidando el sosiego de la vida doméstica, lo cual nos hace perder inclusive el afecto, olvidando la gratitud, que es un atributo espiritual como estilo de vida, porque debemos ser agradecidos en todo, y celebrar la bondad, con otras personas, en el hogar, el trabajo y la sociedad.
Las implicancias para una calidad de vida, deberá cubrir cuatro áreas definidas como son: salud espiritual, emocional, física y económica. Cada una de ellas tienen sus aplicaciones, para comprender la bendición que produce, dentro del equilibrio interno en el sentir humano, que se expresa en la conciencia.
Todo requiere sanos propósitos de enmienda permanente, siendo perseverantes, evitando el desaliento, disfrutando la plenitud de una paz interior, actitud primordial para evitar las enfermedades psicosomáticas, pero también las enfermedades físicas que requiere siempre atención preventiva.
Aplicando una terapia incluyente en todo lo mencionado, se puede encontrar el secreto de la satisfacción plena para vivir confiados, evitando así graves peligros en los riesgos que manejamos todos, en nuestro diario vivir, con los conocimientos y los talentos adquiridos.
Los días son malos, la violencia es la principal característica de la modernidad, busquemos el refugio espiritual en la paz de Jesús, como estilo de vida, que trae bendiciones y prosperidad, base primordial de un verdadero contentamiento sin codicias, para disfrutar a plenitud en todo tiempo y circunstancia de todo lo bueno, desechando la maldad. |
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