ENTRE PASADO Y FUTURO
Cuando pensamos en lo que nos ha correspondido hacer en el transcurso del pasado, de estos 44 años de labor en las comunicaciones cristianas; podemos avanzar confiadamente hacia el futuro, y contar los episodios vivido año tras año que es un recordatorio del ayer para proyectarnos al mañana.
Mirando alrededor, admiramos de cuantos amigos nos han acompañado, en nuestras circunstancias, del compromiso con la sociedad en responsabilidad, buscando hacer lo mejor, lidiando con el sostenimiento económico, ajustando la forma en que respondemos al desafío sin titubear.
El apoyo no viene de lo que decidimos, sino del apoyo amoroso y silencioso de mucha gente, que al escuchar de corazón, con cuidado, el contenido de valor espiritual de nuestras emisiones, por radio y ahora también por televisión en señal abierta, mediante la ayuda del conocimiento tecnológico y de la ciencia, pero sobre todo dependiendo de lo sobrenatural.
En este nuevo aniversario, queremos alcanzarles nuestros sentimientos, invitándoles acercarse en el programa de participación pública, para que conozcan mejor nuestro actuar, de modo que permita en libertad abrir el corazón, ampliando el significado del concepto del valor de las comunicaciones cristianas.
Somos muy diferentes a la radio convencional comercial, con un mensaje de esperanza para superar las barreras sociales, brindando la alternativa de aprender más, acerca de la fe cristiana, enseñanza divina para ayudar a toda la sociedad, cualquiera que sea su condición intelectual o económica.
El transcurrir del tiempo es inexorable, corremos los primeros años de un nuevo siglo, pero también de un tercer milenio, que comenzó signado por la violencia de las torres gemelas en el 2001, dentro del mundo marcado con tantas ideas que ejercen un dominio fuerte sobre la sociedad, sin que nos demos cuenta.
El mensaje cristiano permanente que entregamos en nuestra emisiones, parece como que nadamos contra la corriente, sin embargo atendemos a los que buscan respuestas apropiadas para vivir, mediante un análisis profundo en el cumplimiento del tiempo, bajo principios de profunda espiritualidad cristiana.
El futuro en consecuencia está asegurado, para el desarrollo de nuestros medios de comunicación, contribuyendo acelerar la historia, que utilizando los satélites que sobrevuelan en toda la tierra, vivimos una generación cosmopolita mundial, con el Internet, haciendo efímero la realidad, por lo tanto debemos sentirnos parte de una fraterna solidaridad con las comunicaciones cristianas.
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