REDENCIÓN Y RENACIMIENTO PARA EL PERÚ
Con estas expresiones de contenido teológico, queremos ocuparnos de nuestro querido Perú al estar celebrando Ciento Ochentinueve años de nuestra independencia nacional, faltando únicamente once años para celebrar el Bicentenario, lo cual debe significar para toda la Región Sudamericana un acontecimiento.
Redención nos permite formar, un tipo puro exclusivo de solución de los problemas, combinando diferentes formas de pensamiento, en nuestra relación como peruanos, cuyo contenido puede tener las coloraciones más diversas, como es el mosaico de razas que pueblan nuestro territorio.
Sin embargo, ninguna idea más allá de prosaicas promesas políticas y económicas, aparece sobretodo el verdadero sentido de libertad, partiendo de lo espiritual para quitar el temor al futuro, solo así nos encontramos en una visión de valores para rechazar las riquezas de la codicia, que generan corrupción.
El anhelo de redención así concebido, trae consideraciones que tiene repercusión, en el compartimiento práctico de la vida, con un sentido central de superación, aplicado a la acción práctica, dentro de nuestras diferencias cualitativas, con fuertes limitaciones que pretenden influir, sobre el comportamiento económico, por eso necesitamos vivir en la esperanza de la redención.
La esperanza de redención, tiene consecuencias de mayor alcance sobre nuestra vida, y que entra su desarrollo clásico en la idea del renacimiento, lo cual pasa por el entendimiento espiritual de la gracia, para asegurarnos una posesión que actúa en lo sobrenatural, produciendo resultados sorprendentes por el cual en la Edad Media se denomina “Renacimiento” a la época de esplendor del Siglo XV en Europa.
El cambio social en el Perú, tiene una larga historia de crisis en los hábitos, costumbres y sistema de valores en la sociedad, ha ido cambiando en las tres regiones: Costa, Sierra y Selva, lo cual tiene repercusión, en los valores culturales y económicos por los recursos naturales, sin embargo el cambio real es digno de nuestra reflexión.
Asistimos los peruanos a vivir una expectativa sin límites, en todos los ámbitos, lo cual debe persistir, reconociendo la presencia Divina, con repercusiones de admiración mundial, al cual es trascendente responder, bajo principios teologales de Redención y Renacimiento expresados en lo profundo del alma, con motivo de Fiestas Patrias. Bendiciones para todos los peruanos.
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